LA COMUNA.

La Escuela Latinoamericana de Medicina, en la Habana, Cuba

Por: José Ángel Solorio Martínez, 01-04-2026 .

Sólo los ingratos o mezquinos, se niegan a reconocer lo que la revolución cubana, ha hecho por los pueblos del mundo -especialmente en Latinoamérica y en México-. El criminal bloqueo económico establecido por los EUA, desde principios de los años 60 ha frenado la circulación de diversos insumos y de vitales mercancías para su desarrollo socioeconómico.
En consecuencia, Cuba es un país con precariedades.
La falta de petróleo los tiene en penumbras.
Millones de cubanos carecen de energía eléctrica y lo más indispensable para sobrevivir.
El atraso tecnológico en su planta productiva es de generaciones.
Aún en esas condiciones la patria de Martí es fiel a sus principios de solidaridad y de generosidad con los pueblos.
¿Cómo explicar esa conducta desprendida, altruista, de los revolucionarios cubanos con los pueblos si apenas ellos pueden disfrutar lo indispensable?
(Ese es otro tema que demanda de mayor espacio para su exposición y comprensión).
Seguramente muchos no conocen el fondo de esos principios de la revolución cubana.
Sólo nos enfocaremos en uno que ha sido el más significativo: la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELM), en la Habana, Cuba.
Se creó en 1999. Alberga a estudiantes -todo gratuitamente, desde hospedaje, alimentación y estudios de licenciatura- de más de 100 países del mundo.
Desde su fundación por decisión del comandante Fidel Castro, se han formado con grado de excelencia 30 mil médicos extranjeros
Buena parte de ellos -y ellas- son de Latinoamérica: Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Haití y México.
Cada año egresan mil 500 doctores para servir en sus países de origen.
Un porcentaje nada despreciable son oriundos de México -algún cinco por ciento-.
Casi media docena de profesionistas de la salud en ciudad Victoria, Tamaulipas, realizaron sus estudios de licenciatura o especialidad en la ELM.
Se calcula que en los últimos años han tomado cursos de especialización o licenciatura, unos mil mexicanos.
¿No se recuerda la actitud de Cuba en la pandemia del COVID?
Mandó a miles de doctores a Latinoamérica para luchar contra ese mal, junto a los aparatos de salud de México y otros países hermanos.
Otros muchos mexicanos, hemos tenido la oportunidad de capacitarnos en disciplinas de las Humanidades, como el Periodismo, la Economía y la Sociología.
Por eso la ayuda de México y de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la mayoría nos parece correcta, y hasta obligada, por nuestra larga hermandad con la revolución cubana.
Habrá quienes se opongan.
Tendrán sus razones.
Yo como miles de ciudadanos, sigo aplaudiendo que México mantenga su política externa privilegiando la autonomía, el respeto y la solidaridad entre todos los pueblos del mundo.

Tus comentarios ayudarán a tus amigos y a otras personas a conocer más sobre esta noticia.